Perú mix May 31, 2008
Posted by andeandaremos in Español, Peru.add a comment
Estuvimos haciendo turismo puro y duro en Cuzco. Un poco de ruinas, un poco de compras de artesanía, (un poco más cara que en Bolivia pero mas bonita y variada), un poco de comer, mucho de recuperarme de mi supercolicazo. Lo que más me gustó de todo lo que vimos fue la ciudad misma, que me recordó a Salamanca por lo monumental. Y me la esperaba más cara. Turística es un rato, pero no te avasallan vendiendote cosas como en otros lugares. El clima estupendo. Estuvimos alojados en un lugar llamado El artesano de San Blas, el mejor hostal hasta la fecha y barato.
El 21 de mañanita abandonamos este lugar paradisiaco para aterrizar en Lima. Nuestra estancia en esta ciudad estuvo marcada por dos extremos: la aversión hacia la ciudad (tráfico odioso, casi ningún lugar donde caminar tranquilo, polución, taxistas ineptos, influencia de yanquilandia por doquier) y la profunda satisfacción de sentirnos como en casa con Cecilia y Humberto, los padres de mi amiga Camila.
Hemos pasado momentos muy buenos con ellos, a destacar la comida en el club Regatas y la noche del sábado, en la que Cecilia se empleó en la tarea de enseñarnos a jugar buraco.
Con Nico, el otro componente de la familia, fuimos a pasar la primera tarde en Barranco, y el sábado por la noche nos invitó a sumarnos a su pandilla. Karim, su enamorada, nos invitó a una pequeña fiesta en su apartamento, y mas tarde nos fuimos a La Noche, un lugar muy recomendable en Barranco donde bailamos hasta las tantas la música del grupo de chicha amazónica Los Mirlos.
Toda la comida que probamos estaba muy rica; Peter ha disfrutado como un enano con tanto pescado y marisco, ya que en sus tierras inglesas la oferta de frutos del mar no es tan grande. Asimismo se ha enamorado del pisco sour y piensa recrear la receta una vez volvamos.
El jueves fuimos a ver la última de Indiana Jones (era el día del estreno mundial!) y nos reímos de las barbaridades del guión, como que Indi aprendió quechua con Pancho Villa; y que en medio de la selva peruana descubran inscripciones antiguas en lengua maya. Además es casualidad que la aventura transcurra en el Perú!
Una de las cosas que no nos queríamos perder en Lima era el festival de Eurovisión. En un golpe increíble de mala suerte se estropeó el cable diez minutos antes de que empezaran a cantar. Intentamos por internet pero el ordenador apenas se oían las canciones. Al final desistimos de festival e intentamos reconstruir nuestras vidas (no drama!)
El domingo por la noche abandonamos la urbe rumbo a Trujillo. Tal y como nos aconsejaron fuimos a hospedarnos a Huanchaco, un pueblecito sin pena ni gloria, pero para nosotros un relajo para olvidar el trauma visual de Lima. Fuimos a Chan Chan, lo que queda de la mayor ciudad de adobe ever. En la actualidad se parece al contenido de un paquete de galletas danesas tras haber servido de balón en un partido de fútbol. Aun así, la visita fue interesante. Y además, con ese nombre tan simpático, quien se puede negar a visitarlo.
En Trujillo contamos 3 intentos de timo en cuestión de 5 minutos. Aparte de la Plaza de Armas la ciudad es bastante impaseable. volvimos en seguida a Huanchaco y disfrutamos de la orillita del mar medio día más (solo paseo, el agua está helada)
Después de Trujillo la verdad es que no nos quedaba claro que hacer. ¿Seguir por la costa hacia Ecuador? Al final hemos decidido adentrarnos por el norte del Perú hasta la selva, cruzar la frontera de Colombia por Leticia y desde allí volar a Cartagena de Indias. A ver que resulta de este super plan.
Pero el norte del Perú es un martirio para quien viaja por carretera. Cualquier trayecto que en el mapa parece un ratito se convierte en 7 horas de viaje. El ejemplo más jevi que hemos encontrado es Chachapoyas, una capital de provincias. Le habiamos hechado el ojo porque queda de camino y por Kuélap, lo que llaman el Machu Picchu del norte (y tal). Aunque no hemos visto ninguna foto que nos convenciera pero todo el mundo dice que vale la pena.
En el mapa estaba clarísimo cual era el camino más corto. Ir Trujillo-Cajamarca-Chapapoyas. En total quizás 700 km. Por lo que la tarde del martes nos encaminamos a Cajamarca (7 horas por carretera de montaña tortuosa). Ya en el hotel leí en la Lonely que no se nos ocurriera ir Cajamarca-Chachapoyas (20 horas, carretera peligrosa). Que era más aconsejable ir desde Chiclayo (300 km al norte de Trujillo, 3 horas de camino). Después de darme repetidas veces con la guía en la cabeza meditamos el asunto y decidimos volver a la costa hacia Chiclayo. Lo que podía haber sido 3 horas resultó 14 horas. ¡Nunca más!
Cajamarca no estuvo tan mal. Paisaje muy bonito, un poco como la provincia de Girona, 0 turistas. Mucho rollo evangélico-adventista-mormón y como no católico hasta decir amén. “la palabra de Dios” esta presente por doquier.
Fuimos a los Baños del Inca y nos dimos baño en piscina termal y masaje. Todos los males se me fueron y hasta la fecha.
El miércoles por la noche otra vez nos acomodamos en el bus, dirección Chiclayo. A esa altura empezamos a dudar a donde ibamos, de donde veníamos y que planes teníamos. Decidimos no movernos de Chiclayo hasta que nuestros huesos nos den permiso.
Flashback: The World’s Highest City May 20, 2008
Posted by andeandaremos in Bolivia, English, photos.Tags: potosi, Tarapaya
add a comment
Our Uyuni tour ended on a high and seven us decided to travel on to Potosi together. We bade farewell to Sharn, Duncan and Lacey and boarded a nightbus for the eternally slow journey to Potosi. The road was hard going and I found sleep difficult. I wish I could say watching some random Jean Claude Van Damme film on mute helped eased the time but sadly it didn’t. When the film abruptly ended mid-way through I felt relieved I hadn’t wasted too much time on it.
At 4090 metres above sea level, Potosi is the world’s highest city and by goodness can you feel it. The alititude means that even walking a few blocks is exhausting. The city is attractive, with many examples of colonial architecture and we managed to visit a couple of the city’s sights, despite our snail pace.
On our second day there, we decided to forego the infamous mine visit and instead opted to catch a bus to a nearby thermal pool, Tarapaya. We hopped on a micro whereupon I was accosted by a frankly terrifying Bolivian lady who seemed intent on using me as entertainment for the journey. Reminiscent of the original She-Devil (not the goddawful Hollywood remake), this lovely lady nearly took up two seats, used my leg as an arm rest, flashed a toothy gold smile and proceded to inform me that ‘Bolivian women are great workers’.
She spent the rest of the journey ‘teaching’ us Quechua words – quite why the Quechua word for ‘Hello’ would dissolve an entire busload of Bolivian into hysterics is beyond me. I soon began to suspect she was taking the proverbial out of us. Thankfully, the driver soon pulled over, telling us Tarapaya was ‘up there, over the ridge. I was relieved to see my new Bolivian paramour was remaining on the bus and bade her a hearty farewell.
We began our ascent up the cliff, wondering whether we were being sent off on a wild goose chase, but Tarapaya was indeed awaiting us. The setting is idyllic: a volcanic crater overlooking a valley with steep rocks at either side.
The place was deserted and, for an hour, we had the crater to ourself. At 18 metres deep in its centre, swimming across was a little scary.
I was glad Domingo only told me afterwards that people had been sucked down and had died.
That afternoon, feeling relaxed, we rejoined Andreja and Benny to catch a very cheap taxi to Sucre, following in the footsteps of Phil, Chloe and Peter. Who knew Domingo and I would end up staying a month…
El top 3+1 de bolivian ridiculeces May 20, 2008
Posted by andeandaremos in Bolivia, Español.4 comments
1. Relojería tapadera.
Uyuni pueblo. Poco antes de acabar el tour, nuestra cocinera nos confiesa que nos ha extraviado el único reloj de que disponemos. Divisamos una relojería en la lontananza. Entramos y encontramos despachando una jovencita.
Domingo: ¿Tienes un reloj despertador?
Dependienta: Sí -y nos señala un reloj de pared.
Dom: ¿ No tienes algo más pequeño? ¿Como aquél?
Dep: No están a la venta.
Dom: ¿Y cuáles están a la venta?
Dep: No lo sé, eso lo sabe mi madre.
Dom: ¿Cuándo vuelve tu madre?
Dep: A las 9 (eran las 2 de la tarde).
2. Evasión de frontera.
Al cabo de una semana de estar en Bolivia nos dimos cuenta por casualidad que eramos unos ilegales. Habíamos pasado la frontera sin ser notados. Nadie nos había dado el clásico papelito que tienes que conservar hasta el final de tu estadía, ni tampoco nadie estampó su sello en nuestro pasaporte.
No, no te creais que nos dimos a la fuga en la frontera como forajidos. Lo que pasó fue que en nuestra inocencia no se nos ocurrió preguntar por la oficina de migración y sacar al señor oficial de su siesta para que se dignara a legalizarnos. Resultado de esa fechoría: multa. Una multa que podíamos pagar cuando nos plugiese. Como en el fondo a todos nos da un poco de morbo la ilegalidad, decidimos alargar nuestra delictiva situación hasta salir del país.
3. Documental o comedia.
Semana del Medio Ambiente en Sucre. Nos percatamos que el único cine de Sucre ha programado (por fin) una película intrigante. Se trata del documental The 11th Hour, dirigida por Leonardo diCaprio. Como tenemos mono de cine decidimos darle a Leo una oportunidad.
Tras un retraso de 10 minutos del presunto inicio del filme nadie vendía billetes. A la espera estábamos 2 chicas francesas, un grupito de 6 adolescentes sucreños, Peter y yo. De pronto el taquillero nos informa: no se va a mostrar la peli si no cuenta con un minimo de 10 espectadores. Además advierte: esta peli es un documental, o sea que no se nos ocurriera salir quejandonos a los 5 minutos alegando que la pelicula es un rollo y exigieramos la devolución del dinero. Además nos ofreció ponernos la otra que tenía, la simpática Una loca historia de Esparta . Como una exalación empecé a hablar a los adolescentes sobre las beldades de la obra de Leonardo. Al final me llevé el gato al agua y pudimos empaparnos a gusto con el torbellino de imagenes (de archivo) y mensaje (difícilmente constatable) del bueno de Leo. Tal vez mi elección fue precipitada.
Bonus feature: Peter y su inspirado intento de entablar conversación con una anciana vendedora de tienda.
Dom:Hola buenos dias.
Vendedora: ¿Quieren agua?
Peter: Oh, ¿es usted psicopática? (queriendo decir telepática)
Vendedora: ¿QUÉ?
Dom: que usted sabe leer la mente, ya que queríamos justamente…
Vendedora: ¿qué? ¿una o dos? ¿dos? ¿que es lo que quieren?
Dom: Una una, gracias buenos días.
Flashback: The Magical Mystery Tour May 19, 2008
Posted by andeandaremos in Bolivia, English, photos.Tags: Salar de Uyuni
1 comment so far
Day One – Tupiza
At 8.30 in the morning we set off to meet the four people we would be spending the next four days in a jeep with. We arrived at the office to see a mix of people waiting -UK-based New Zealanders Sharn and Duncan, British couple Phil and Chloe, Swiss couple Andreja and Benny and Swiss Peter, all between the ages of 26 and 45. So far, so good. Any combination of those seven seemed fine. Then, in burst Lacey, a young blonde American with a voice about a decibel above the average. ‘Please god, no!’ I prayed to myself.
A nerve-racking five minutes later and I discovered our fate. Lacey, Sharn and Duncan (chief) were in our car. I feared it would be a hellish trip but as time wore on with laughs abounding, I found that by dinnertime I had become a fan of the exuberant Lacey and had to berate myself for jumping to conclusions. Lacey and I soon became partners in crime and she figures prominently in the photos below!
We set off from Tupiza along a dry river bed then turned off to climb the sttep road that twisted higher and higher up into the mountains. Our first stop was was t a viewpoint called El Sillar, 4200m above sea level. I was breathless with awe at the range of colours I saw in the rocks below – black, reds, greens, yellows, oranges, pinks. This was the highest I had yet been and knowing that we would climb further and see even more wonders was hard to compute.
We hopped back in the car and after climbing a little further evened out on to a plain populated with llama, the occasional cow and even more occasional cholita. The road then dipped down to a small remote valley with about ten houses, isolated and inhospitable. The houses looked only large enough to encompass two rooms yet we were told that whole families of up to ten people could be living inside. The vegetation is sparse and the only water would come from the near-dry river that ran through the settlement.
Later on, we arrived at a small outpost that feeds water to the nearby gold and copper mine. As I sat peacefully on my own, two llamas decided to mate noisily infront of me. The female seemed far less enamoured than the male, spitting, braying and generally doing her best to escape before the deed was done.
We drove on through more impressive scenery and I was awestruck by the immensity of the unpopulated landscape. As dusk began to fall we arrived in our homestay for the night in a small altiplano village at the base of a towering snow-capped mountain. Dinner in the village was an enjoyable affair with typical traveller chat and good hearty food prepared by our traveling cook: vegetable soup followed by home made llama burgers, a very slushy potato puree and caramelised onions.
Bedtime was a much more sombre affair. The lodgings were basic as to be expected but I hadn’t quite banked on the night time temperaures of -10 degrees celsius! I barely slept as I felt entombed in my hired sleeping bag under countless blankets.
Day Two
Our wake up call came at 5.00am and, following a swift breakfast, we set off on the road again. Our first port of call was a bona fide altiplano ghost town. A former mining town, Pueblo Fantasma lies at 4,800m above sea level. Once rich from mining gold and copper, the town is now a bleak reminder of the exhaustion of natural resources that has affected much of Bolivia in the last century.
Legend has it that, one night, a cholita named Maria Pichu Pichu came down from the mountain to knock on the door of each house in the village. As each door opened, the inhabitants within promptly dropped dead… I think I hold more credence in the other story that tells of how the copper and gold ran out and the townsfolk decided they couldn’t justify living in the harsh conditions and moved to another village 50km away.
After another cople of hours driving we hit 4,990m and stopped to stretch whilst admiring the beautiful views of yet more snow-capped mountains above a white fringed borax lake.
We then entered the national park, created about six years to preserve the natural wonders within. Our first stop within the park was at another borax lake teeming with flamingoes. I felt a bit of an ignoramus not realising that flamingoes existed outside of Africa and was giddy with delight at seeing them up close in such an impressive setting.
Another hour or so in the jeep through martian landcapes and we arrived at a true highlight – the thermal pool. Words cannot express how luxuriously splendid it felt to wallow in hot water in such a setting. The views were incredible, with minerals causing different colours in the lake behind us.
After another satisfying lunch we set off through deserts and mountains that changed from red to pink to snow streaked with greys to yellow grasses. From desert to desert scattered with tiny rocks, past dormant volcanoes, streaked with sulphur.
Onwards we went, past the Laguna Blanca and on to the impressive Laguna Verde. Laguna Verde (Green Lake) is actually more of a virulent aqua marine. It lies at the base of a volcano that forms part of the Bolivia-Chile border and which also contains a similar smaller lake in its crater. The colour is caused by the combination of sulphur, copper and arsenic but is only actually green in the afternoon when the wind has created enough waves to turn the water green.
Our final stop for the day was at the incredible active geysers that lie at 4,850m above sea level. Bubbling cauldrons spewed black, grey and brown mud and smoke holes blew billowing gusts of steam up into the atmosphere.
We continued a forty minutes to a set of custom built houses near Lago Colorado where we were to spend yet another freezing night. The copious amounts of dulce de leche I consumed at tea-time helped boost my flagging energy temporarily until I exerienced a huge sugar crash. The previous sleepless night had finally taken its toll and I felt like I could barely sit upright, let alone engage in conversation. Time for bed and thankfully, sleep did come.
Day Three
Our first port of call after a slightly more civilised starting time was Lago Colorado. The lake is beautiful, its deep red colour caused by algae and the tiny microscopic creatures that the visiting flamingoes feed on. Approximately 40,000 flamingoes visit this lake each year and the sight of them in the early morning light on this beautiful lake was breathtaking.
On towards the Atacama desert – yes, the Chileans were generous enough to leave Bolivia a tiny piece of it when they commandeered the area for its nitrate deposits, thereby removing Bolivia of a good source of income and, more importantly, its coastline. I’d never been in proper desert before and was fascinated by the oscillating horizon. We stopped by an unusual formation called El Arbol de Piedras (stone tree).
Continuing our journey, we passed more borax lakes with stately paddling flamingoes and yet more volcanoes until we reached our first active one, Ollague. From there we crossed the trainline linking Bolivia and the Chilean coast, a gift from Chile as recompense for Atacama.
Our final run was to our last abode on the trip – a kitsch hotel with beds made of salt just ten minutes from the famous Salar de Uyuni.
Day Four
I think after 1,300 words I should best let the photos do the talking for this part. Suffice to say, I have never seen anything like these salt flats.
Conclusion
Impressive, incredible and definitely worth visiting. The cook stealing my alarm clock was a blot on an otherwise blemish free landscape.
La Paz, Titicaca y llegada a Cuzco May 18, 2008
Posted by andeandaremos in Bolivia, Español, photos.Tags: Carretera de la Muerte, Copacabana, La Paz, Lago Titicaca
3 comments
La Paz, ¡ay madre mía! nada mas llegar ya estábamos con ganas de salir pies para que os quiero. Pero teníamos una agenda que cumplir y así lo hicimos.
El lunes fue una marathon. Nos propusimos hacer las compras de artesanía durante el día y recorrimos todas las tiendas, regateamos como posesos (aunque no dio resultados espectaculares) y llenamos tres grandes bolsas con productos de presunta lana de alpaca (como supondreis, aquí todo se vende como alpaca 100%). Luego a la carrera a enviarlo por correo. Por último, una paceña siliconada nos informó sobre el tour que haríamos al día siguiente.
Y el susodicho tour era nada menos que la bajada en mountain bike por la Carretera de la Muerte. El nombre le viene por estadísticas, ya que cada poco tiempo hay alguna bici o autobus se despeña. Hacía solo un par de semanas del último siniestro.Tal cual. ¿A que no nos veis ni a Peter ni y a mí haciendo semejante bravata? Lo mismo pensamos nosotros cuando firmábamos el consentimiento informado.
Lo increíble del esta bajada es que en cuestión de 4 horas pasas de estar en cimas nevadas a casi 5000 m. a estar bañandote en una piscina con un clima subtropical a 1300 m. Espero que digais a coro: guauuu!!!
Peter bajo tranquilamente con el grupo, pero yo, aunque disfruté casi todo el tiempo, estaba un poquito mas muerto de miedo. Resultado de ello y de los esfuerzos físicos fue que al día siguiente me entró un cólico terrorífico.
¡Y yo que pensaba que me iba a librar de la “bolivian tummy”, como la bautizó Peter!. A lo primero pensé que no iba a ser para tanto e incluso compramos los billetes para el próximo destino. Pero poco después me di cuenta de que no podía viajar ni un kilómetro en esas condiciones. Pasé las siguientes 24 horas metido en la cama esperando que acabara la pesadilla. Peter mientras tanto disfrutó de lo lindo dandose un respiro de su realidad viajera y latina gracias un canal de televisión donde pormenorizaban los cotilleos holliwoodienses de hoy y de siempre.
Por fin salimos el jueves de La Paz, yo casi a rastras, dirección lago Titicaca. Mi humor seguía por los suelos, el pobre Peter tuvo que soportar mis miradas lánguidas y mis gruñidos. Llegamos al pueblo de Copacabana (no confundir con la playa de Rio de Janeiro, jejeje). Fuimos a cenar (mi primera comida en 48 horas) a un lugar muy bonito, La Cúpula. Aunque para llegar al lugar sólo teníamos que subir un repechito de nada, el frío, la altitud y mi debilidad fueron una combinacion fatal. Empecé a hiperventilar cosa mala, y lo peor fue que no sabía que me estaba pasando. Cualquier movimiento era extremadamente doloroso. Al fin a Peter se le ocurrió la milagrosa idea de que me calmara. Así lo hice y al instante me recuperé.
El viernes aproveché que Peter quería hacer una excursión de medio día a la Isla del Sol para quedarme a catatonizar a gusto por mi cuenta.
El viernes noche viajamos a Cuzco. Fue toda una odisea que duró en total 13 horas. Al principio estábamos de un humor estupendo-habíamos dispuesto de unas horitas para echarnos de menos y contarnos historias de nuestros respectivos días. Además eran mis primeras horas tras de estar al borde de una muerte digestiva. Desde Copacabana te llevan en furgo hasta la frontera y luego de allí un bus te conduce hasta Puno. Estábamos entusiasmados con la idea de haber llegado a Perú.
Pero nuestro humor viró cuando comprobamos que pese a que habíamos comprado un billete de semi-cama, nos endíñaron uno normal. Y por si no fuera poco, el bus estaba a rebosar de cholitas con paquetes inmensos. Paradas por doquier, carretera penosa, amortiguadores precarios. Peter estaba que se moría.
Por fin llegamos a Cuzco a las 6 am. Día zombie el de ayer, hoy deslumbrante, y Cuzco impresionante. El último post para ella será.
Flashback: Welcome to Bolivia! May 18, 2008
Posted by andeandaremos in Bolivia, English, photos.Tags: cholitas, Villazon
1 comment so far
Our final bus ride in Argentina, from Tilcara to the Bolivian border, was less comfortable than we had grown accustomed to. Perhaps this was an omen of things to come…
We alighted in La Quiaca, which seems to be a typical altiplano town with little of note other than the bustle of activity surrounding the bus station. A short walk took us to the border crossing between La Quiaca and its Bolivian sister town, Villazon.
The difference between the two towns is immense. Cholitas line the streets selling souvenirs, juices, crisps, chicken, food and the place was buzzing with music. Brightly coloured signs advertise each shops wares, often accompanied by the vendor trying to usher you in. The Cholitas themselves were a huge surprise for me. Dressed in what looked like velvet skirts to just below the knee with goodness-knows how many petticoats underneath, fitted cardigans, gingham aprons, their hair in two long plaits and topped off with a bowler hat they make a strange sight. As we traveled further through the country, we saw that there were variations in hem length, apron style, hat and cardigan. They all carry their wares and/or children in brightly coloured cloths tied around their shoulders. Another thing they all have in common is a stern countenance and a resistance to gringos.
We made our way to the bus terminal, avoiding the herds of gurning gap year Gerties, and quickly settled at a market stall selling fresh jugos (fruit juices with either milk or water). A ridiculously cheap plate of food later and we were ready to embark for Tupiza.
The journey between the two towns is another stark reminder of the difference between Argentina and Bolivia. With around 80% of roads unpaved, traveling in Bolivia by road is a slow and uncomfortable experience. Our bus was at least thirty years old and crammed with people in the aisles or hanging off seats. Domingo said it was the worst bus ride he’d ever experienced. Little did he know what we would face some six weeks later…
TUPIZA
We were so relieved to finally alight from the bus in Tupiza and found ourselves in a comfortable town surrounded by red rocks. Tupiza was actually home to Butch Cassidy and the Sundance Kid’s last stand, so we only felt it appropriate to go horse riding to the nearby `puerta del diablo’. It was Domingo’s first time on a horse and my first time for about 18 years and needless to say, we felt a bit sore by the end. We spent the rest of the time exploring options for the four day Salar de Uyuni trip before hitting the hay in preparation for an early start.
Early prognosis: Bolivia looking good.
Sucre glace May 12, 2008
Posted by andeandaremos in Bolivia, Español.Tags: City soul, crisalida, gay sucre, Hogar Sucre, sucre
add a comment
Justamente hoy hemos tomado un avión a La Paz. Se nos ha hecho cuesta arriba el despedirnos de Sucre. Nos llevamos muchas vivencias de esta ciudad. Poco menos de un mes pero harto intenso.
Finalmente Peter se recuperó y empezamos a pasarnoslo realmente bien en la ciudad. Ya habiamos planeado en qué orfanatos queríamos trabajar pero unos chicos (Steff y Steven) nos convencieron para que les ayudaramos a crear una sala de juegos para otro orfanato, el Hogar Sucre. En este residen solo chicos, de los 4 a los 17 años.
Mi mision consistió nada menos que en pintar un mural de 3×8 metros. Todo el mundo echo una mano (de pintura) y aportaba ideas para el mural, pero en ultima instancia yo tenia que dibujar, mezclar colores, dar algunos retoques, etc. Fue un poco estresante al principio, porque aunque ya advertí a todo el mundo que era novato en estas lides, evidentemente quería con todas mis ganas que saliera bien.
Y ya os podeis imaginar, ha sido una experiencia maravillosa. Parecia caido del cielo, porque tenia en mente hacer algo así durante este viaje. Pero ha sido mucho mejor de lo que me podia imaginar, porque he tenido la oportunidad de interactuar con las personas que me ayudaban, aprender de sus puntos de vista y sobre todo pasarmelo muy bien con ellos.
Infinitas gracias a Michelle, Sarah, Steff, Marc, Esther, Lottie, Rosie, Federico, Lizette, Jonathan, Laura, Katherine y sobre todo Peter, que se que ha disfrutado como un enano pintando hormiguitas, mariposas, plantas y demas.
Otra vez pedir disculpas por no subir fotos, pero hay muchas en los facebooks de Peter y tal vez podamos subirlas aquí mismo uno de estos días.
Y otra cosa que agradezco es el contacto con los niños. Son cariñosos hasta decir basta desde el primer instante, pacientes, divertidos. Tenemos muchas ganas de seguir en contacto con ellos y por ello queremos unirnos todos los voluntarios para recaudar dinero y divulgar la existencia de este lugar para que otras personas como nosotros puedan continuar la labor.
No solo hemos conocido a estos estupendos “gringos” voluntarios. La primera semana conocimos a Yuu, una japonesa-boliviana que nos ayudó mucho y nos ha contado mil cosas utiles y curiosas sobre Bolivia. Luego esta Samuel, un boliviano alemán de 20 años con el que nos hemos ido de marcha, pasado tertulias muy agradables y que nos ha tratado como verdaderos amigos. Y por ultimo destacar a Vanessa y Naira; una pareja genial, dueñas del Crisalida, el único cafe-arte de Sucre, nos adoptaron enseguida y con las que hemos pasado horas maravillosas con su música, comida, conversacion y cariño.
Y bueno, los últimos tres sábados acabamos con ellas y con Samuel en un lugar llamado City Soul. Este local de la calle Oruro es el unico “boliche” gay de Sucre, y es curioso por que no es oficialmente gay; no sale en ninguna guia ni en internet. Ahora ya no se puede decir lo mismo!.
El lugar es una disco-karaoke, quiere decir que entre canciones de Beyonce y de cumbia villera el colega de turno se te puede poner a destrozar una ranchera. Sin duda no es para todos los gustos, pero el ambiente desinhibido y cutre del local me ha encantado. Y ademas si llevas un CD a lo mejor hasta te lo dejan poner!.

































